Tradición escénica y cultura viva
Un recorrido por los espacios escénicos que, durante siglos, han construido la identidad cultural de la ciudad. Desde los antiguos corrales de comedias hasta los auditorios contemporáneos, Oviedo ha desarrollado una red de espacios escénicos que reflejan la evolución cultural, social y arquitectónica de la ciudad.
Esquina de las calles Quintana y Santa Susana, donde actualmente está la Cámara de Comercio de Oviedo.
Recreación del interior del teatro-circo Santa Susana.
Diseñado por el arquitecto Juan Miguel de la Guardia, fue concebido como un espacio polivalente capaz de acoger teatro, circo e incluso espectáculos taurinos.
La idea era que sirviera tanto para espectáculos artísticos como circenses e incluso becerradas (la plaza de Toros, también de La Guardia, no se construyó hasta 1889).
Su forma exterior era un polígono de diez lados y en su interior una pista circular, propia de los teatros-circo del siglo XIX.
La noche del 11 al 12 de julio de 1893 un incendio destruyó el edificio por completo, poniendo fin a una de las experiencias escénicas más singulares de la ciudad.
Leer noticia →Tuvo un aforo de 1.692 personas, es decir, superaba en más de 200 localidades al del actual Teatro Campoamor.
Biblioteca pública Ramón Pérez de Ayala.
Ya en el siglo xx la plaza del Fontan actividad teatral se trasladó a nuevos espacios.
Nació como patio descubierto con bancos de madera y un sencillo tablado, dando inicio a una tradición escénica que marcaría la vida cultural de la ciudad durante más de dos siglos.
A finales del siglo XVIII se transformó en un teatro cubierto de estilo italiano, con planta semicircular y palcos.
En el siglo XIX fue el principal teatro de Oviedo hasta su demolición en 1901, cuando la actividad se trasladó a otros espacios.
En septiembre de 1932, Federico García Lorca actuó en la plaza del Fontán con su compañía “La Barraca”, esto fue un acontecimiento cultural en la ciudad.
Leer noticia →La reforma del teatro en 1849 y el impuesto sobre el vino vendido en la ciudad. Más detalles→
Foto 1896: Octavio Bellmunt. Museo del Pueblo de Asturias.
Imagen del teatro en la actualidad.
Tras la desaparición de la Casa de Comedias del Fontán, Oviedo necesitaba un nuevo gran espacio escénico. El Teatro Campoamor, inaugurado en 1892, tomó el relevo como principal centro cultural de la ciudad.
Desde su inauguración ha sido el principal escenario de Oviedo, acogiendo ópera, teatro y conciertos. Tras los daños sufridos durante la Guerra Civil fue reconstruido, consolidándose como uno de los espacios culturales más importantes del norte de España.
Cada año acoge la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias, uno de los eventos culturales más relevantes del país.
Ver premios →Fue bautizado con el apellido del insigne asturiano Ramón de Campoamor, a propuesta del escritor y entonces concejal Leopoldo Alas Clarín.
Celso Granda editó un folleto en el que varios artistas y poetas dedicaron al nuevo teatro simpáticos versos.
El teatro se situaba en el emplazamiento que ocupa actualmente el Hotel España.
Inaugurado en 1906 en la calle Jovellanos por iniciativa de Celso Granda, fue uno de los espacios escénicos más populares de la ciudad en el primer tercio del siglo XX.
Ofrecía teatro, zarzuela, varietés, cinematógrafo y espectáculos musicales.
La Revolución del 34 y la posterior Guerra Civil provocaron su destrucción en 1936.
Para su inauguración la Compañía de Balmana representó la obra de Álvarez Quintero “El amor que
pasa”.
Por allí pasaron artistas de varietés de la talla de Raquel Meller, Pastora Imperio, Tórtola Valencia, Amalia Molina, Lola Montes, Carmen Flores o Dora la Cordobesita.
Leer noticia →Días después de su apertura acogió uno de los primeros conciertos de la Sociedad Filarmónica de Oviedo.
Gran Salón Bazar Masaveu (Oviedo). fachada a la calle Cimadevilla.
Loreto Prado y Enrique Chicote, una formación cómico-lírica de la época.
Esta joya de la arquitectura modernista, encargada en 1916 a Julio Galán Carbajal, contaba con unas 400 localidades distribuidas en patio de butacas, palcos, plateas y galerías, siguiendo el modelo de teatro popular de finales del siglo XIX.
Pese a su actividad, el teatro tuvo una vida breve y acabó cerrando pocos años después. El edificio fue adquirido posteriormente por la Casa Masaveu, que instaló en él un conocido bazar comercial.
El teatro se inauguró con la compañía de Loreto Prado y Enrique Chicote, una de las formaciones cómico-líricas más destacadas de la España de su tiempo. Su éxito en Oviedo fue tal que prolongaron su estancia ante la gran acogida del público.
Leer noticia →En su inauguración, el precio de las localidades —una peseta la butaca— fue considerado elevado para la época, en contraste con el coste cotidiano de productos básicos.
Imagen de los antiguos depósitos de agua de Pérez de la Sala.
La extraordinaria calidad acústica es responsabilidad del físico catalán Higini Arau.
Inaugurado en 1999 en la Plaza del Fresno, se construyó sobre un antiguo depósito de aguas, integrando algunos de sus elementos en el diseño actual.
Concebido como un complejo cultural y congresual, cuenta con varias salas para conciertos, congresos y eventos, destacando su Sala Sinfónica por su capacidad y calidad acústica.
Ofrece una intensa actividad musical que incluye tres programas artísticos dependientes de la Fundación Municipal de Cultura.
Es además la Sede oficial de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), donde ofrece su temporada de conciertos.
Uno de los elementos de mayor valor artístico del espacio es el mural situado en en el vestíbulo principal "El silencio y la música", obra de Joaquín Vaquero Turcios.
Más detalles →En la actualidad, la actividad escénica en Oviedo no se limita a los grandes teatros sino que amplía el acceso a la cultura a través de equipamientos culturales municipales.
El teatro se acerca también a los barrios, utilizando centros sociales y espacios como el Teatro de Pumarín José Antonio Lobato, donde se desarrolla una programación cultural de proximidad además de estar vinculado a la formación y creación escénica.
Asimismo, el Teatro Casino de Trubia, ligado a la tradición industrial, forma parte de esta red cultural que conecta pasado, presente y comunidad.
"Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo"
(F. García
Lorca)
Construido en 1918 como Círculo de Obreros por iniciativa de la Fábrica de Armas, constituye un destacado ejemplo del patrimonio cultural vinculado al desarrollo industrial del municipio.
Tras su incorporación a la red municipal, mantiene una programación activa como espacio escénico de referencia.
Sede de la Escuela Municipal de Teatro, es un espacio clave para la formación y creación escénica.
En 2023 adoptó el nombre del actor ovetense
José Antonio Lobato.